Llegada a Évora

El día 2 de abril por la mañana temprano, cogí un autobús desde mi localidad que me dejó en Oporto a las 10:30 hora portuguesa. El tren que me llevaría hasta Évora con trasbordo en Lisboa salía a las 13:30, así que aproveché para comprar una tarjeta sim portuguesa en una tienda de la operadora Meo.

No es primordial, pero a mi me resultó muy útil para no gastar mucho en llamadas internacionales. Con tan sólo las veces que me saltó el buzón de voz en muchas llamadas ya me compensó el gasto. Mi smartphone admite doble sim, pero el slot libre estaba ocupado por la tarjeta de memoria, así que llevé un pequeño Nokia con su cable de carga. El chico de la tienda, muy amable, le insertó la tarjeta sim, eliminó la petición del PIN y la activo para poder usarla. Por 10 € tenía 500 minutos de voz y 6 GB de datos durante un mes. De sobra.

Una breve visita a la Catedral y después a una churrasqueira cercana para llenar el estómago antes de coger el tren.

Catedral de la Sé de Oporto

El trayecto desde Oporto hasta Lisboa fue en un Alfa Pendular, en menos de 3 horas me dejó en el mismo andén en donde 10 minutos más tarde cogí otro tren que me dejaría en Évora hora y media después.

Estación de Oriente en Lisboa

Este tren no iba tan rápido, pero el paisaje de la dehesa del Alentejo en las últimas horas de la tarde me tuvo entretenido hasta el final del trayecto.

Tras salir de la estación, me dirijo hasta el centro de la ciudad y tras pasar fugazmente por la Catedral y el Templo de Diana recibo una llamada de Teresa, la responsable de la Fundação Obra de São José Operário en Évora y en São Miguel de Machede, con la que ya me había puesto en contacto previamente, para decirme que me esperaba en la puerta. Al poco tiempo, tras llegar a la Rúa das Fontes, me encontré con ella y me invitó a pasar mostrándome la casa y la habitación que me tenían preparada.

Habitación en el albergue de Évora

Tras dejar la mochila y registrarme en el libro de peregrinos, le pregunté a Teresa en donde podía cenar, a lo que me contestó que cenaba con ellos. Rechacé el ofrecimiento por cortesía, pero insistió y ya no me negué. Me invito a pasar hasta la cocina donde compartí mesa con ella, con tres encantadoras ancianas y con un joven voluntario.
Una cena sencilla pero bien elaborada y nutritiva, que acompañamos de una agradable conversación en mi pobre portugués con toques gallegos.

Tras la cena y una relajante ducha, salí a recorrer un poco la ciudad, pues mañana no tendría mucho tiempo de visitas culturales.

Templo de Diana en Ëvora

Después del paseo, y con ganas de refugiarme del viento frío nocturno, me dirigí hasta el albergue a descansar.

Etapa 01. Évora – São Miguel de Machede

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2 comentarios sobre “Llegada a Évora

    1. Hola Per Bat.
      Acabo de encontrar tu blog y el reconocimiento es mutuo, Realmente me quito el sombrero ante tal descubrimiento que pretendo leer con entusiasmo.
      Poco más puedo añadir a lo comentado sobre este Camino. Siento tristeza por tener que interrumpirlo y mucha alegría por haberlo conocido. Pero volveré.
      Estoy convencido que cuando lo camines lo disfrutarás mucho más que otros.
      Un saludo.

      Me gusta

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